domingo, 27 de noviembre de 2011

Baile de cifras

Esta mañana me he vuelto a pesar en mi báscula digital. Quería comprobar si la comida de ayer en un restaurante vegetariano (con su porción de tarta de requesón correspondiente) había anulado la pérdida de 500 gramos. Pues va la báscula y me dice que peso 87,9!! o sea, 5 kilos menos que ayer. No puede ser, no puede ser. Me vuelvo a pesar, ahora sólo son 2 kilos menos. No puede ser, no puede ser. Me vuelvo a pesar: 93,700, es decir 600 gr. más que ayer. No puede ser, no puede ser. Me peso: 93,200...Sin duda no es una báscula muy fiable, aunque sea digital así que después del desconcierto inicial, simplemente he decidido no pesarme más que una vez a la semana o cada dos y liberarme también así de la tiranía del resultado. 
Así de alegre estaba yo ayer, con mis kilos, fueran los que fueran. Cada vez estoy más convencida del objetivo: comer mejor, no refugiarme en la comida, no tener comportamientos compulsivos o adictivos, alimentarme conscientemente, vivir de manera saludable, amarme.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Un paseo y 500 gr. menos

Hoy he caminado 6 kilómetros, pero no ha sido a un ritmo muy alto, más bien un paseo. Aunque mejor eso que nada. El balance semanal es positivo, a pesar del tropiezo de ayer con el chocolate: 93,100 kgr. es decir, 500 gr. menos. Voy lenta, pero segura, no voy a quejarme porque no paso nada de hambre y sigo disfrutando de la comida. Pienso que es la manera adecuada. A continuar...

viernes, 25 de noviembre de 2011

100 gr. de chocolate



Los que me hayáis leído sabréis que el sábado pasado tuve un tropiezo importante en un restaurante japonés de cinta. He podido estar 6 días sin probar nada dulce pero hoy justamente he vuelto a caer: necesitaba algunas cosas del súper y, de nuevo, mi falta de tiempo me ha llevado a tener que hacer la compra a las 15h. sin haber comido todavía. Juro que he cogido la tableta más pequeña de chocolate que he visto, 100 gr. exactamente, pero no pensé que me la comería toda de una sola vez, 559 calorías. 
¿Por qué? ¿Qué ocurre exactamente que hace que sea capaz de estar 6 días "limpia" y después volver a caer? sin duda se trata de una conducta adictiva. Y, sin duda, la solución no pasa por la resistencia sino por la reprogramación mental. Creo que se trata de conseguir, más que evitar comer dulce, creer realmente que me apetece más comer otra cosa. ¿Cómo? A descubrirlo voy...seguimos en el camino, chicos. Y mañana, un poco de paseo...

martes, 22 de noviembre de 2011

Sepia con guisantes

Un plato rico, fácil de hacer y poco calórico: cogemos unas sepias, las lavamos y las cortamos a cuadritos. Sofreímos una cebolla blanca grande con sal en 2 cucharaditas de aceite de oliva. Añadimos las sepias cortadas, los guisantes (pueden ser ultracongelados), una ramita de laurel opcional y lo cubrimos con agua. Lo dejamos cocer a fuego medio hasta que se ha bebido el caldo. Se sirve bien caliente y simplemente hay que resistirse a no mojar pan. Si queremos podemos añadirle pasas o piñones, pero entonces aumenta el contenido calórico así que lo dejamos así mejor. ¿Qué os parece? Querer adelgazar no significa comer de manera insípida o insuficiente y aburrida. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

93,600 kgr

Nuevo balance semanal: la sorpresa ha sido importante. He perdido en un día los 600 gr. que gané tambíén en un día más 100 gr. de "legalo". No sé, la verdad, ayer comí equilibrado, pero no hice nada de ejercicio. Conclusión final: he perdido 100 gr. en 15 días, ya que estos han sido de fluctuación constante. No parece muy positivo, pero mientras vaya perdiendo ya me va bien. Abrazos!

Japón y un "legalo"

Hace tiempo que no salgo a cenar fuera. Anoche se dio la oportunidad y terminé comiendo en un pseujaponés de esos de cinta, sí, lo sé, peligroooo! La verdad es que la comida japonesa no me entusiasma especialmente y muchísimo menos la que te ofrecen este tipo de restaurantes que de Japón tienen bien poco y también soy consciente de que no es el lugar más adecuado para controlar la alimentación, pero de vez en cuando soy así de temeraria :) 
Conclusión: he engordado 600 gr. Sí, sólo por mi alimentación de anoche. No obstante, voy a esperar a poner el peso oficial mañana, a ver si hoy soy capaz de rebajarlos, aunque lo dudo porque finalmente hoy no voy a caminar. 
De todas formas, me parece bastante extremo engordar 600 gramos sólo por una cena, cuando perderlos me  supone más de una semana de control. ¿Es esto normal? no lo entiendo...tampoco comí tanto, a ver si recuerdo: 2 piezas de sushi, 2 dátiles con bacon, medio platito de arroz tres delicias, 1 trozo de calabacín rebozado, 3 bocados de ternera con pimiento verde, 1 rollito de primavera y...la bomba: 1 helado y medio,  1 flan, 1 profiterol de nata helada y 1 trozo pequeño de tiramisú. Ahí perdí el control, lo reconozco, aunque podría haberme pasado más: al menos me resistí al cono de chocolate. 
No es excusa, lo sé, ahora veo que tal vez si hubiera prescindido de toda la segunda parte, o sea de los postres, no estaría fustigándome de esta manera. 
Conclusión número 2: todavía no estoy preparada para algo así. Tenemos que olvidarnos de este tipo de alimentación, correr el riesgo es un absurdo que sólo nos perjudica a todos los niveles. Espero haber aprendido la lección

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sobre la fruta

Hoy una enfermera me ha explicado por qué no es conveniente comer fruta en la cena. Lo había escuchado muchas veces, pero hasta ahora nadie me lo había explicado. Resulta que cuando decidimos cenar sólo fruta en realidad estamos empeorando el tema porque la fruta se fermenta en el estómago -la fermentación, si no me equivoco, sólo se produce en alimentos con azúcar natural- mientras éste, el estómago descansa también al estar nuestro cuerpo dormido. De esta manera, la fruta se queda ahí estancada hasta la mañana siguiente provocando hinchazón y cuando la asimilamos ya ha perdido todas sus propiedades beneficiosas, vitaminas, etc. Por tanto, el mejor momento para comer fruta -si no nos podemos dar el lujo de hacerlo a media mañana y media tarde- acaba siendo el momento del desayuno o antes de la comida (si no hacemos siesta).
Se supone que un desayuno saludable debe contener lácteos, cereales y frutas. Parece una difícil combinación si pensamos en nuestro habitual café con leche con tostadas o galletas, ¿no? He decidido ir alternando y desayunar cada dos días cereales con un poco de leche y frutas. Si no aguanto sin nada caliente, tomaré un te verde con un poquito de leche semi. Y sólo me haré el desayuno de reina los domingos: pan integral, un poco de queso, alguna mermelada, frutos secos y café con leche. Ya os contaré si noto algún cambio.