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viernes, 25 de noviembre de 2011

100 gr. de chocolate



Los que me hayáis leído sabréis que el sábado pasado tuve un tropiezo importante en un restaurante japonés de cinta. He podido estar 6 días sin probar nada dulce pero hoy justamente he vuelto a caer: necesitaba algunas cosas del súper y, de nuevo, mi falta de tiempo me ha llevado a tener que hacer la compra a las 15h. sin haber comido todavía. Juro que he cogido la tableta más pequeña de chocolate que he visto, 100 gr. exactamente, pero no pensé que me la comería toda de una sola vez, 559 calorías. 
¿Por qué? ¿Qué ocurre exactamente que hace que sea capaz de estar 6 días "limpia" y después volver a caer? sin duda se trata de una conducta adictiva. Y, sin duda, la solución no pasa por la resistencia sino por la reprogramación mental. Creo que se trata de conseguir, más que evitar comer dulce, creer realmente que me apetece más comer otra cosa. ¿Cómo? A descubrirlo voy...seguimos en el camino, chicos. Y mañana, un poco de paseo...

domingo, 20 de noviembre de 2011

Japón y un "legalo"

Hace tiempo que no salgo a cenar fuera. Anoche se dio la oportunidad y terminé comiendo en un pseujaponés de esos de cinta, sí, lo sé, peligroooo! La verdad es que la comida japonesa no me entusiasma especialmente y muchísimo menos la que te ofrecen este tipo de restaurantes que de Japón tienen bien poco y también soy consciente de que no es el lugar más adecuado para controlar la alimentación, pero de vez en cuando soy así de temeraria :) 
Conclusión: he engordado 600 gr. Sí, sólo por mi alimentación de anoche. No obstante, voy a esperar a poner el peso oficial mañana, a ver si hoy soy capaz de rebajarlos, aunque lo dudo porque finalmente hoy no voy a caminar. 
De todas formas, me parece bastante extremo engordar 600 gramos sólo por una cena, cuando perderlos me  supone más de una semana de control. ¿Es esto normal? no lo entiendo...tampoco comí tanto, a ver si recuerdo: 2 piezas de sushi, 2 dátiles con bacon, medio platito de arroz tres delicias, 1 trozo de calabacín rebozado, 3 bocados de ternera con pimiento verde, 1 rollito de primavera y...la bomba: 1 helado y medio,  1 flan, 1 profiterol de nata helada y 1 trozo pequeño de tiramisú. Ahí perdí el control, lo reconozco, aunque podría haberme pasado más: al menos me resistí al cono de chocolate. 
No es excusa, lo sé, ahora veo que tal vez si hubiera prescindido de toda la segunda parte, o sea de los postres, no estaría fustigándome de esta manera. 
Conclusión número 2: todavía no estoy preparada para algo así. Tenemos que olvidarnos de este tipo de alimentación, correr el riesgo es un absurdo que sólo nos perjudica a todos los niveles. Espero haber aprendido la lección

viernes, 4 de noviembre de 2011

Postres marroquíes y otras lindezas

Creo que el balance de esta semana será nefasto. A parte del puding de caqui que sobró y comí, he llegado muy tarde varios días de la semana y he comido cualquier cosa, demasiado hidrato otra vez. Encima para rematar, una de mis alumnas marroquíes me ha traído esta bandeja imposible de describir. ¿Habéis probado alguna vez los postres marroquíes? un auténtico placer. Pero hipercalóricos ya que suelen usar ingredientes muy pesados como la miel, las almendras, los cacahuetes, el chocolate...en fin, no quería aceptarlos pero...su consejo ha sido que los congele y eso voy a hacer: prepararé bolsitas de 2 y me permitiré el placer de comerlos los días que vaya de excursión, sólo esos días. Pero qué difícil es esto...aunque confieso que hoy hecho de menos hortaliza cruda. Me haré una ensalada con granada. Mañana os cuento...

miércoles, 12 de octubre de 2011

Ejercicio

Me gusta mucho caminar. Procuro hacer una excursión larga por la montaña cada 15 días mínimo. Ahora también hago Pilates un día a la semana, para estirar músculos más que nada, pero en general soy una vaga rematada. En casa, no tengo ánimos. Me cuesta muchísimo hacer ejercicio y si me apunto a algún gimnasio, me suele aburrir y lo dejo al poco tiempo.
Hubo una temporada que me enchufaba la radio por internet, un programa que me gustaba mucho: "L'ofici de viure", que no podía escuchar en su horario habitual, y mientras hacía bicicleta estática, pero duré dos telediarios. 
¿Hay algún truco para cambiar eso? ¿alguien puede hipnotizarme?

sábado, 1 de octubre de 2011

Día negro

Ayer fue un día bastante negro para mí. Pasé medio día muy ocupada con el trabajo y después de una agotadora reunión comimos juntas algunas compañeras y pasé los nervios sucumbiendo al trozo de brownie que venía con el menú (podría haber elegido sorbete o melón, aich!). La tarde, la pasé sola en casa y emocionalmente afectada por temas personales varios, así que en lugar de ensalada cené medio bocadillo con queso, de esos del Mercadona con semillas, que me vuelven loca, un yogur y 2 pastillas de chocolate. Negro, negro, no sólo el chocolate sino mi día y esas caídas claras usando la comida para llenar una frustración. Pero podría haber sido peor, porque me mantuve despierta hasta las 2 de la mañana y no piqué absolutamente nada. Hoy voy a pesarme. Mañana os cuento. Intentaré leer más detenidamente los trucos de vuestros blogs, hacerme una recopilación y, lo más importante, ponerlos en práctica. La indolencia es mi mayor desafío.
Pero no quiero cerrar hoy tan negativa así que termino con una pequeña reflexión: si comparamos la extensión de la negra noche con lo pequeña que vemos la luna, sin duda parecerá que la noche tiene más fuerza, pero lo cierto es que la luna siempre brilla más.

martes, 27 de septiembre de 2011

La mesa

Pintura que se encuentra en las Bodegas Macià Batle. Desconozco el autor.

Compartir mesa, el mayor placer, todos unidos a su alrededor, llenándonos de sabores, olores, palabras y emociones. Que ninguna persona con sobrepeso me diga que no le gusta comer en la gran mesa. ¿Pero está ahi el problema? Evidentemente, delante una mesa llena de platos, la tentación aumenta, pero no se trata de eliminar estas ocasiones -pienso yo- para evitar el problema: en todo caso, se trata de educarnos en la mesura. ¿No pensáis que somos desmedidos en todo? prisas, prisas, todo rápido, todo grande, todo fugaz, todo mucho...Si fuéramos capaces de "pausarnos", de entender el banquete como una elección presente y una oportunidad futura, de entenderlo como algo que volverá a repetirse y lo que no probamos hoy lo probaremos la próxima semana, todo sería más fácil. 
¿Los delgados no se sientan a la mesa? ¿no comparten celebraciones? Claro que sí. Pienso que hemos exagerado y demonizado el efecto de las comidas familiares. Se pueden suavizar y se pueden compensar, como yo hice ayer. Sin embargo, para mí, el verdadero peligro, se encuentra en las comidas en solitario, cuándo apenas hay tiempo para cocinar y los hábitos insanos se encadenan uno detrás de otro. Ejemplo, hoy, mi loco lunes: 
DESAYUNO
Mi café descafeinado con leche semidesnatada y mi terrón de azúcar moreno (sacarina a la basura!). Dos tostadas de pan con un poco de queso y mermelada.

COMIDA
Doy clases y no tengo tiempo en toda la mañana para merendar. He llegado tarde, con apenas 2 horas para preparar comida, comer y descansar. Cuando sabes que tienes que volver a trabajar por la tarde prima el descanso a la comida y prima la comida basura al esfuerzo de cocinar. Y si comes sola, peor, al menos en mi caso. Resultado:
Un gazpacho envasado 
Una tortilla a la francesa de 2 huevos
Un poco de pan con aceite y tomate
Un flan (maldito flan, ¿por qué un flan?, tenía yogur, tenía melón, tenía manzanas...)
Y a continuación, tumbarme en el sofá para descansar un poco antes de volver a marchar a estar trabajando, pero sentada toda la tarde. Y sentada ahora al llegar a casa, delante del ordenador.

Bueno, chicos, ¿qué veis ahí? ¿Dónde está el problema? ¿Cómo solucionarlo? ¿Os pasa igual?
Hoy no estoy nada contenta conmigo misma. Veo qué es lo que tengo que cambiar. Pero no sé cómo hacerlo. Romper esos hábitos enquistados en la conducta...¿cómo?

lunes, 26 de septiembre de 2011

Domingo

Domingo y comida familiar. Fue difícil.
Caí en la tentación:
Paella de Marisco
Una natilla
4 pastillas de chocolate
Me resistí:
No tomé aperitivo.
Rechacé el vino y la copa con el café.
Compensación:
Caminé una hora y media por el camino que veis.
Cené ensalada.