domingo, 8 de enero de 2012

Conocerse

A veces me pregunto si nos conocemos realmente a nosotros mismos. Estos meses de fijarme más en el tipo de alimentación que llevo, me ha llevado a darme cuenta en la rapidez que tiene mi cuerpo para aumentar de peso en cuanto tomo algo de dulces y alcohol y en cuanto como más grasas e hidratos. No suelo pasarme con la proteína ni tampoco la deseo como me ocurre con el dulce y el hidrato o con el lácteo, así que está claro que debo focalizar mis esfuerzos en estos tres frentes. He perdido 1 kgr. en esta semana, a pesar de haberme zampado el Roscón de Reyes, pero como os dije, a partir de ahora sólo habrá un peso mensual, a ver si así me desvinculo del desánimo o la euforia de las constantes subidas y bajadas. 
Mi reto de esta semana será reducir la cantidad de lácteos diarios, normalmente un vaso de leche por la mañana, y un poco de queso gouda y yogur griego por la noche. A ver cómo lo hago...Os voy contando.

lunes, 2 de enero de 2012

Inevitable

Pues así de orondota y satisfecha, como estos patos del río Cuervo en Cuenca, me vuelvo de mis 10 días navideños. Balance: 2 kilos más. Es decir, que vuelvo a estar en 95 kgr., el peso con el que empecé este camino. Tres meses de pepino, piñas naturales y paseos echados por la borda, total por unos pocos mantecados, alguna que otra trufa de chocolate, carnes al horno, una noche de tapas y varias cervecitas. Lo único que me consuela es que la media -dice la tele- es ganar 3 kilos, así que todavía estoy en lo normal. No me he pasado excesivamente, de verdad, pero decirlo resulta cansino. Aparte, me pateé Cuenca y sus senderos de arriba a abajo, así como la ciudad de Valencia -todos los jardines del río Turia, una mañana enterita-. En fin, esto es lo que hay. Empezamos 2012 y voy a intentar lo propuesto, aquí seguiremos probando y probando y probando. Feliz año nuevo!

sábado, 24 de diciembre de 2011

Pimientos de piquillo rellenos de bacalao con guarnición de guisantes

Me despido de las no-fiestas con este plato tan colorido y sano: cuatro pimientos de piquillo rellenos de bacalao con guarnición de guisantes, todo rehogadito en el wok con un poquito de aceite de oliva.
Me despido de las no-fiestas en 92,900 kgr.
Supongo que la próxima entrada será una nueva subida, pero no voy a pensarlo. Estos días pienso disfrutar, retomaremos el camino, si todo va bien, el 2 de enero. Hasta entonces, felices fiestas!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sin peso

Mirar no pesa. Disfrutar con lo que se mira, tampoco. Vivir no debería pesar.
Hoy paso de kilos y comidas, paso de malas vibraciones, de quejas, de nervios. Hoy sólo quiero trasmitiros una mirada limpia, el deseo de que seamos todos capaces de disfrutar nuestra vida, disfrutar la belleza de lo que nos rodea (que está aunque a veces no la veamos), el deseo de que nos nutramos de energía positiva (esa no engorda). También para vosotros, mi regalo de Navidad:

sábado, 17 de diciembre de 2011

Trimestre pasado, balance negativo

Hoy me he dedicado a revisar el balance de pérdida de peso en estos meses. He iniciado el punto de partida en octubre, cuando me compré la báscula digital. He extraído tres valores, uno para cada mes pasado: 
OCTUBRE 95,200 kgr.
NOVIEMBRE 93,600 kgr. (con un puntal mínimo de 92,900 kgr.)
DICIEMBRE, hoy 94,600 kgr.
La conclusión es bastante deprimente: ni siquiera he perdido unos 2 kilos, sino que las fluctuaciones me llevan ahora a 700 gr. perdidos, menos de 1 kgr. Eso, a pesar de haber cambiado muchas pautas alimentarias, como eliminar el pan de las cenas, substituir los flanes por yogures, comer menos cantidad en general, reducir muchísimo la ingesta de hidratos (antes comía arroz o pasta prácticamente todos los días porque como poca carne), y aumentar el consumo de frutas y verduras. 
Es cierto que estas nuevas pautas, me las he saltado alguna vez, pero esporádicamente. Lo que entiendo es que parece que las veces que me las he saltado, se ha producido un efecto de recuperación de peso desmesurado. ¿Por qué? ¿Resulta más contraproducente cenar 5 noches pepino con un poco de queso y piña natural y en la sexta noche comerte el bocadillo de jamón que cenar todos los días un poco de pan con jamón y el pepino y la piña? No sé si me explico...pero estoy bastante desanimada...
Lo único bueno es que todas estas pautas nuevas me hacen sentir más sana, independientemente del peso perdido. El otro día, mi estómago ni siquiera toleró bien un mantecado y mi propio cuerpo me pide más fruta y verdura. Eso me alegra, y pienso continuar así, pero ¿CÓMO PUEDO ADELGAZAR?

jueves, 15 de diciembre de 2011

Los puntos


He escuchado decir muchas veces que la llave que abre la puerta de la felicidad está en la capacidad para saber contar. Nos lo dicen nuestros políticos y banqueros todos los días: sabiendo contar lo que hay que repartir-cinco para mí, una para ti, siete para mí, una para ti- las cuentas salen. Nos lo dicen los que están a favor de las dietas hipocalóricas: cuenta las calorías de todos los alimentos y no te pases de 1500-1800 si eres una mujer de mediana edad (500 si padeces anorexia o algún otro trastorno grave de alimentación). Nos lo dicen los monitores de fitnees: series de abdominales, cada vez más, 50, 100, 200. Nos lo dicen los cuentistas: cuenta buenos cuentos y triunfarás. Y encima ahora, siguiendo el programa En tu línea se supone que también hay que estar todo el tiempo contando los puntos (quien dice puntos dice calorías) de los alimentos. Me estoy empezando a cansar de tanta cuenta, la verdad. ¿No puede ser perjudicial estar tan encima de los kilos? ¿Dónde está el término medio? Quiero comer sin abandonarme, pero también sin obsesionarme. Chicos, que viene la Navidad, aaiiiiiiiiiiiiiiii.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Unos datos interesantes

Acabo de escuchar una entrevista muy interesante aquí Se trata del blog de Eva Campos Navarro, una mujer que ha perdido 70 kgr. Las intervenciones de la nutricionista me han parecido primordiales. Destaco las aclaraciones que creo que pueden ayudarnos:
1. El ejercicio o la actividad que nos haga quemar grasas, actuará sobre las grasas acumuladas, no sobre las del día concreto. Es decir, mi planteamiento del otro día, en el viaje a Valencia, fue completamente erróneo. La grasa que ingerí esos 3 días aquí la tengo. Os animo a que olvidemos este pensamiento: me paso y luego ya lo quemaré. No es correcto.
2. La necesidad de comer 5 veces al día para mantener el metabolismo activo. Es algo que sé hace tiempo, pero no puedo respetar. Mi cuerpo está acostumbrado a 2 o 3 comidas diarias. Conclusión: la acumulación constante.
3. Para que los kilos perdidos sean reales y no haya efecto rebote hay que adelgazar al mismo ritmo que se ha engordado. Toma ya! Pues yo a los 25 años pesaba 60 kgr. ¿O sea que me espera más de una década para perder de verdad lo que he acumulado? Eso es mucho para plantearse que nuestra alimentación sea una dieta y requiere de muuuuuuucha paciencia. Es para pensar, de verdad.
4. Cada uno tenemos que buscar lo que realmente nos funciona a cada uno.
5. Antes de iniciar un cambio de alimentación hay que preguntarse: ¿para qué me sirve tener sobrepeso? responder con sinceridad a esto te lleva a entender tus hábitos, a aceptarlos y a tener voluntad de modificarlos.
¿Qué os ha parecido? Ánimo a todos!